ARGUMENTO:
La novela discurre en el siglo I de nuestra era, cuando Pomponio Flato viaja por los confines del Imperio Romano en busca de unas aguas de efectos portentosos. Conducido por el azar y la precariedad de su fortuna, el protagnista de la novela llega a Nazaret, donde va a ser ejecutado el carpintero del pueblo, convicto del brutal asesinato de un rico ciudadano.
Pomponio se verá, muy a su pesar, inmerso en la solución del crimen tras ser contratado por el hijo del carpintero, un niño candoroso que está convencido de la inocencia de su padre, un hombre en apariencia pacífico y taciturno que, sin embargo, oculta un gran secreto.
ANTECEDENTES:
El último libro que leí de Mendoza, lamentablemente, fue Sin noticias de Gurb, el cual he repetido un par de veces. Digo lamentablemete porque tengo pendiente, y hace tiempo que me ronda por la cabeza, su obra La aventura del tocador de señoras (2001), ya que El último trayecto de Horacio Dos (2002) no sólo tuve noticias malas sobre él, sino que lo empece y abandonés su lectura. El caso es que conservo un buen recuerdo de Sin noticias de Gurb, uno de los pocos libros que me han hecho llorar de la risa, sobre todo con el pasaje de la señora Cargols, de Sant Joan d'Espí (supongo que si lo habéis leído os acoradréis). La imaginación de Mendoza y su capacidad de mezclar el humor y la literatura con cierto ingenio, son los ingredientes que proporcionan el enganche y más que una sonrisa a sus originales argumentos.
Esperemos que su última obra, que según El País "parodia el género histórico, el policíaco y la hagiografía", no nos defraude.
